miércoles, 11 de noviembre de 2015

Alimentos industrializados en la mira

En los procesos de elaboración se pierden o disminuyen nutrientes. El resultado, productos que alimentan menos. Cómo "escaparle" a comidas que no son del todo positivas.

Mucho se habló acerca de los alimentos procesados, o industrializados. Se los tildó de "destructivos", cuando en realidad los procesos realizados sobre muchos de ellos tienen implicancias positivas en cuanto a sabor, duración y otros factores. Sin embargo, también es correcto alertar sobre los potenciales peligros del abuso de ciertos alimentos en su estado no natural, y de las consecuencias negativas que puede acarrear su consumo excesivo.

El Código Alimentario Argentino (CAA) define como alimento a "toda sustancia o mezcla de sustancias naturales o elaboradas que, ingeridas por el hombre, aporten a su organismo los materiales y la energía necesarios para el desarrollo de sus procesos biológicos". En este marco, la designación alimento incluye además las sustancias, o mezclas de sustancias, que se ingieren por hábito, costumbres o como coadyuvantes, tengan o no valor nutritivo. Por lo tanto, bien podría incluirse a los alimentos que sufrieron algún tipo de proceso como aptos para consumo humano.

Los alimentos más saludables son aquellos que nos da la naturaleza
Asimismo, el concepto de "alimentos refinados" tampoco se contempla en el CAA, pero sí aparecen en el mismo alusiones a procesos de este tipo (en cereales, aceites y otros), con el objetivo de disminuir el grado de acidez, sabores y olores que podrían ser desagradables para consumo humano.

La licenciada en Nutrición Romina Biondini (MP 1.843) destacó que "el reglamento del Mercosur incorpora el concepto de 'cereales procesados', como aquellos granos con cáscara o descascarados, enteros, partidos, aplastados y/o degerminados, y/o pulidos".

"ES COMÚN QUE LAS GALLETAS, CEREALES, CHOCOLATES Y QUESOS CONTENGAN GRASAS TRANS EN SU PROCESADO"

Para la integrante del departamento de Nutrición de Clínica Diquecito "en realidad, los procesos de refinado se utilizan con la finalidad de elaborar un alimento inocuo, quitando o modificando a éste algunos aspectos que no serían de agrado para quien los consume (por ejemplo, acidez de los aceites vegetales), extendiendo su vida útil, o generando características que no son propias de la materia prima; como por ejemplo leche fluida, puré de tomates (se conserva más tiempo que el producto original) y galletas (productos crocantes)".

"Sí podemos decir que en estos procesos de elaboración o refinado, algunos nutrientes se pierden o disminuyen, dando como resultado un alimento de menor calidad nutricional, y aquí es donde radica el problema", consideró la especialista, para quien "en algunos casos, incluso, se agregan sustancias que, en grandes cantidades, pueden ser nocivas para la salud. Para poder entender mejor esta idea, es importante considerar al alimento no sólo desde su aspecto estético, sabor y aromas, sino también desde su calidad nutricional, es decir, qué aporta ese producto a nuestro cuerpo".

Este aspecto es el más importante y el más "peligroso" si no se le presta atención. "Podemos citar como ejemplo a las grasas trans. Los aceites vegetales (aceite de maíz o girasol, por ejemplo) son productos saludables siempre que se consuman en crudo (sin aplicar calor).Pero la industria, a través de procesos específicos, ha logrado solidificar este alimento, transformándolo en grasa trans", explicó Biondini, quien agregó: "Este producto final, como se conoce actualmente, no es saludable para consumo humano; por eso se está trabajando desde diferentes sectores para que no se utilice en la industria alimentaria".

¿Por qué no es saludable este producto si se obtiene de aceites vegetales? Justamente porque se lo refinó/procesó, y modificó de su estado natural.

Entonces, ¿es peligroso consumir grasas trans? "No es aconsejable. El problema es que son muchos los alimentos que utilizaban este producto, y el consumidor no siempre lo sabe. Es común que las galletas, panes, cereales para el desayuno, snaks, golosinas, chocolates y quesos contengan grasas trans en su procesado", aseguró la especialista.

¿Cuáles son los alimentos más peligrosos y por qué?

"Debemos estar alertas con aquellos alimentos cuyas materias primas recibieron tanto procesamiento y refinado que el producto final aporta escasos nutrientes y elevada grasa, azúcar o sal, y un alto contenido de aditivos. Justamente esta es una característica de los alimentos altamente procesados/refinados: al manipular tanto la materia prima (por ejemplo, grano de trigo), la industria alimentaria agrega otros componentes para dar textura, sabor, aromas agradables, y termina ofreciendo un producto de baja calidad nutricional, rico en grasas, azúcar y sal (galletitas dulces)", explicó Biondini.

Así es que algunas consecuencias que pueden surgir del consumo excesivo de alimentos altamente procesados o refinados son: obesidad, diabetes mal controlada, hipertensión mal controlada, y en algunos casos (en estudio) cáncer (por ejemplo de colon y mama). Anemias o carencias nutricionales específicas (de zinc, ácido fólico y otras) pueden deberse también a esta causa.

"Si pensamos en el consumo diario de alimentos, y analizamos los industrializados que podríamos considerar más peligrosos, debemos estar atentos al consumo de panes y galletas saladas, galletas dulces, golosinas en general, jugos y gaseosas, fiambres y embutidos en general, y quesos fundidos", detalló la especialista.

¿Cómo podemos entonces "escaparle" a los alimentos que no son del todo positivos?

"El creciente consumo de alimentos refinados/procesados responde, entre varios aspectos, al adelanto tecnológico y a la alta demanda de alimentos por parte de la población mundial -destacó Biondini-. No olvidemos que en la actualidad los tiempos dedicados al hogar, y específicamente a la cocina, se redujeron; entonces caemos en la comodidad (a veces, la única opción) de elegir alimentos de consumo rápido, o que no nos impliquen demasiado tiempo para su elaboración".

Es importante conocer que los alimentos industrializados son sabrosos, atractivos, cómodos y fáciles de incorporar en cualquier momento del día, y que algunos aditivos (como resaltadores del sabor, por ejemplo), se los está asociando con una "adicción" en la cual la persona no puede dejar de comer ese producto, por su agradable sabor. Eso explica la compulsividad a continuar comiéndolos que producen casi todo este tipo de productos.

"SE DEBE SABER QUE MIENTRAS MÁS MANIPULADO ESTÉ UN ALIMENTO, MENOR SERÁ SU CALIDAD NUTRICIONAL"


"También es fundamental reconocer -insistió la especialista- que nuestro patrón alimentario cambió, y se reemplazaron los alimentos naturales o preparaciones caseras por alimentos de estas características, y el aumento de casos de obesidad se relaciona en muchos casos con este cambio de patrón".

En este marco, y respondiendo a la pregunta de cómo "escaparle" a estos alimentos potencialmente dañinos, un consejo muy práctico que suelen dar los especialistas es que antes de consumir una comida pensemos de dónde proviene ese alimento que se va a comer, y saber que mientras más manipulado esté, menor será su calidad nutricional. Si las conclusiones no son las más saludables, podemos optar por otras opciones.

En ese sentido Biondini ejemplificó: "Al consumir una fruta (como una manzana), incorporamos fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes; pero si dicha manzana pasó por los procesos que mencionamos anteriormente y llega a nuestra mesa como un dulce o mermelada de manzana, sólo incorporamos azúcar".

"A este ejercicio lo podemos hacer con todo lo que consumimos, lo que naturalmente nos llevará a pensar que debemos recuperar los alimentos naturales en nuestra cocina, y evitar alimentos refinados/procesados dentro de nuestras posibilidades", sintetizó.

Algunos consejos para que la mesa se torne más saludable:

Para aquellos que entienden la necesidad de reducir al máximo el consumo de alimentos procesados, y acudir a aquellos que sean lo más naturales posibles, algunos consejos prácticos, para aplicar en cualquier casa, sin incurrir en altos gastos ni en procesos complicados. Por el contrario, se trata de cuestiones muy prácticas y sencillas.

1- Incorporar frutas y verduras frescas. Optar preferentemente por aquellas de estación, y consumirlas todos los días. Mientras menos manipulemos los vegetales, más se aprovechan sus beneficios (fibra, vitaminas, antioxidantes). Ejemplos:

-Naranja entera vs. jugo de naranja

-Ensalada de hojas verdes + tomate fresco vs. tortilla de hojas verdes

-Frutas trozadas (ensalada de frutas naturales) vs. frutas de lata (en almíbar)

-Frutas de estación vs. frutas fuera de estación

-Verduras recién cosechadas vs. verduras de lata o congeladas

-Jugos de frutas de estación recién exprimidas vs. jugos de frutas (comerciales)

2- Incorporar cereales integrales. Esto es, granos enteros (grano de trigo integral, grano de arroz integral, etc) o productos elaborados con sus harinas integrales (granos de trigo entero, sin pelar, molido), en lugar de productos con harinas refinadas. Este es el grupo de alimentos de mayor consumo; es decir todos los productos elaborados con harinas refinadas (facturas, tortillas de grasa, alfajores, etc) son ricos, accesibles, cómodos para consumir en cualquier momento del día, pero tienen elevado aporte de grasa, azúcar, sal, conservantes y aditivos.

3- Incorporar aceites de prensada en frío, evitar mezclas. Aceite de oliva extra virgen o de primera prensada en frío, por ejemplo.

4- Disminuir el consumo de galletas dulces y saladas, golosinas y snacks, ya que son alimentos ricos en grasa, azúcar, sal, aditivos, y son de baja calidad nutricional.

5- Incorporar en nuestra alimentación semillas y frutas secas. Éstas aportan una variedad de nutrientes saludables, tales como calcio, hierro, omega 3, 6 y 9, fibras, etc.

6- Recuperar las preparaciones caseras, evitando el uso excesivo de aceites para cocinar. En su lugar, se recomienda utilizar elementos de teflón, planchas de silicona, agua, o el mismo jugo que despide el alimento en lugar de aceite.

7- Si es posible, contar con una huerta en el hogar, para obtener vegetales frescos. Otra opción puede ser adquirirlos en ferias o de huertas comunitarias.

8- Evitar el consumo de jugos y gaseosas, ya que son ricos en aditivos artificiales. Preferir el agua, que se puede saborizar de manera natural con jugo de limón o hierbas frescas (por ejemplo menta, hierbabuena, u otras).

Además, al margen de una buena elección de alimentos, incorporar hábitos de vida saludables, en especial la actividad física, es fundamental para el buen funcionamiento del organismo.

"Por último, recordar siempre que los alimentos más saludables son aquellos que nos da la naturaleza (frutas, verduras, granos, etc.). Entonces, como regla general, planifiquemos siempre nuestra alimentación en base a estos alimentos", finalizó la especialista.
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martes, 10 de noviembre de 2015

¿Qué alimentos forman parte de una alimentación saludable y cuáles son perjudiciales?

El informe emitido por la OMS que sentencia que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal ha puesto en alerta a muchos consumidores que hasta ahora incluían en su dieta productos que formaban parte de este grupo como el bacon, las salchichas o el embutido (jamón y chorizo incluidos). El documento los incluye en la misma categoría que el alcohol o el tabaco, aunque no quiere decir que sean igual de peligrosos o cancerígenos. ¿Implica ello que debamos desterrarlos para siempre? No. Tal y como explicaba hace un año el dietista nutricionista Julio Basulto, "está claro que un consumo ocasional de bacon, jamón, salchichas o chorizo no va a matar a nadie (...), pero de lo que nadie duda es de que estos productos no deberían formar parte de nuestro patrón de alimentación habitual".
Una alimentación saludable es saludable para todo el mundo No obstante, un estudio reciente de la OCU resaltó que los españoles han aprendido a comer mejor al aumentar la compra de frutas, verduras y pescados, a la vez que han reducido la de bollos, postres y bebidas azucaradas.
De acuerdo a la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas, una alimentación saludable es "aquella que permite alcanzar y mantener un funcionamiento óptimo del organismo, conservar o restablecer la salud, disminuir el riesgo de padecer enfermedades (cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes), asegurar la reproducción, la gestación y la lactancia, y que promueve un crecimiento y desarrollo óptimos". Agrega esta asociación que "debe ser satisfactoria, suficiente, completa, equilibrada, armónica, segura, adaptada, sostenible y asequible".
"Una alimentación saludable es saludable para todo el mundo", subraya el dietista nutricionista Juan Revenga, "independientemente de sus circunstancias fisiológicas (edad, sexo o embarazo)". Teniendo en cuenta la opinión de los expertos y de organismos como la OMS o la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (que cuentan con una guía actualizada), esta sería la lista de los alimentos que deberíamos incluir en nuestra dieta (ya que forman parte de un patrón de alimentación saludable) y aquellos que conviene evitar.

Alimentos saludables
Dentro de esta lista tienen una especial mención los alimentos de origen vegetal fresco, que en palabras de Juan Revenga "deben constituir la mitad de todo aquello que necesitamos comer: en el desayuno, comida y cena tiene que haber este tipo de alimentos". Así consta además en la guía denominada "Plato para comer saludable" que ha elaborado la Universidad de Harvard.
Verduras y hortalizas. Que sean frescas (de temporada, preferiblemente) y se cocinen en casa: "La clave está en que la gente cocine lo que come, si tiene que cocinar tiene que comer comida de verdad, tiene que comprar fresco", apunta Revenga. Son los tomates, lechugas, cebollas, zanahorias, repollo, brócoli, calabacín, berenjenas, calabazas... Las patatas no se consideran frutas ni hortalizas. En este caso, la OMS recomienda para verduras, hortalizas y frutas una ingesta mínima de 400 gramos diarios (cinco piezas o porciones).
Frutas. En este apartado se incluyen de todo tipo, de temporada y frutas tropicales. Aquí hay dos excepciones: beber un zumo de fruta no es lo mismo que comer la fruta, del mismo modo que la mermelada de fruta tampoco equivale a una ración de la misma. "El zumo aporta más calorías, menos fibra, menos saciedad y la posibilidad de tomar 'más de la cuenta' es mucho mayor", explica Revenga.
Cereales integrales. Aquí se encuentran el maíz, mijo, avena o trigo integral no procesados que se pueden encontrar en productos como el pan o la pasta, así como el arroz integral. "Aquí no entran las galletas, tienen más grasa y más azucar que la bollería", señala este dietista-nutricionista.
Alimentos proteicos. Este grupo engloba las carnes blancas (aves, conejo), pescados, legumbres, huevos y los frutos secos. Expertos nutricionistas como Juan Revenga o Julio Basulto destacan especialmente las legumbres: "Son el grupo alimenticio que más porcentaje de proteínas tiene en peso seco, es decir, 100 gr de lentejas tiene más proteínas que 100 gr de carne", añade Revenga.
Agua. El ser humano es en torno a un 60% agua (dependiendo de los hombres y las mujeres), de ahí que una buena hidratación sea indispensable para gozar de una buena salud. Eso sí, "que nuestra fuente de hidratación sea agua o infusiones con poco o sin azúcar", remarcan los nutricionistas. La guía de la Universidad de Harvard incluye en este apartado al café.

Alimentos a evitar
A diferencia de la tradicional pirámide alimenticia, donde los refrescos, la crema de cacao o las patatas fritas aparecen situados en la cúspide, los expertos nutricionistas señalan que en realidad "estos alimentos no forman parte de un patrón de alimentación saludable".
Carnes procesadas. Mencionadas anteriormente, son las salchichas, el embutido, el bacon, la carne enlatada o incluida en productos precocinados, entre otros.
Bebidas azucaradas. Son los denominados refrescos (de cola, naranja, limón...).
Snacks. Son las patatas fritas y similares, el maíz frito y los revueltos de frutos... Bollería industrial. Más allá de los bollos como el cruasán y la magdalena, las galletas también están incluidas en este apartado.
Pan de molde blanco. Y por extensión, todos aquellos productos que no formen parte de la bollería industrial y contengan harinas blancas refinadas.
Bebidas alcohólicas. Aquí se incluyen también la cerveza y el vino. "El consumo de vino en España (no tanto la cerveza) tiene importantes connotaciones culturales, sociales (...), pero su consumo por cuestiones de salud no se justifica", opina Revenga. Para más inri, la OMS las incluye junto a las carnes procesadas y el tabaco en el grupo 1 de sustancias cancerígenas.
Se debe reducir el consumo de... Lácteos. Lo ideal, tal y como aconsejan los expertos y la guía de la Universidad de Harvard, es una o dos porciones al día de lácteos y derivados, como el queso. Carnes rojas. No hay que evitar su consumo, pero sí limitarlo, "no pasarse con ellas", aclara Revenga.


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Ensalada de quinoa, espárragos y fresas

La quinoa es un pseudocereal (se parece a los cereales, pero no lo es) rico en hidratos de carbono complejos y fibra. Su contenido de proteínas y grasas es mayor que el de los cereales y su contenido de hidratos de carbon es un poco menor, por lo que su índice glucémico es bajo.
Es una excelente opción para darle variedad a la dieta saludable, es fácil de preparar y muy versátil.

ensalada de quinoa
Un ejemplo es esta apetitosa ensalada que proponen en el sitio Directo al Paladar. A ver que les parece.
Ingredientes para 2 porciones:
-70 g de quinoa
-1 manojo de espárragos verdes
-300 g de habas verdes tiernas
-4 rabanitos
-6 fresas grandes
-perejil fresco al gusto
-aceite de oliva virgen extra
-ralladura de limón
-pimienta negra y sal al gusto
Forma de preparación
Lava bien la quinoa y ponla a cocer (usa tres partes de agua por cada una de semillas) durante aproximadamente 15 minutos. Escurre y reserva.
Pon a cocer los espárragos unos minutos en agua hirviendo y pártelos en 2 o 3 partes.
Escalda ligeramente las habas en agua hirviendo.
Rebana finamente los rabanitos y las fresas.
Salpimenta la quinoa, añade el perejil picado finamente, las habas, rábanos, espárragos y fresas.
Aliña con aceite de oliva, ralladura de limón, pimienta y sal.
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lunes, 9 de noviembre de 2015

10 consejos de una alimentación saludable

alimentaci%C3%B3n saludable 830x605 Principios básicos para una alimentación saludable

1. Coma alimentos variados

Necesitamos más de 40 nutrientes diferentes y ningún alimento por sí solo puede proporcionarlos todos. El suministro de alimentos que existe hoy en día facilita tomar una amplia variedad de alimentos, tanto comprando alimentos frescos para cocinar como comprando comidas preparadas o comida para llevar. ¡Elija los alimentos siempre de manera equilibrada! Si toma un almuerzo rico en grasa, tome una cena con poca grasa. Y si un día toma carne en la cena, intente escoger pescado al día siguiente.

2. Base su dieta en alimentos ricos en hidratos de carbono

La mayoría de la gente no toma suficientes alimentos ricos en hidratos de carbono como el pan, la pasta, el arroz, las patatas y otros cereales. Más de la mitad de las calorías de su dieta deben venir de estos alimentos. Pruebe con el pan integral, la pasta y otros cereales para aumentar su ingesta de fibra.

3. Tome muchas frutas y verduras

La mayor parte de la gente no toma la suficiente cantidad de estos alimentos que proporcionan importantes nutrientes protectores. Intente comer al menos cinco raciones al día. Pruebe nuevas recetas o vea qué platos preparados están disponibles en el supermercado.

4. Mantenga un peso corporal saludable y siéntase bien

El peso adecuado depende de muchos factores tales como el sexo, la altura, la edad y la genética. El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer varias enfermedades tales como los problemas cardiacos y el cáncer. El exceso de grasa aparece al ingerir más calorías de las que se necesitan. Estas calorías suplementarias pueden provenir de cualquier nutriente que contenga calorías (las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono) pero la grasa es la fuente más concentrada de calorías. La actividad física es un buen método para quemar calorías y puede hacerle sentirse bien. El mensaje es simple: si está ganando peso, tiene que comer menos y ser más activo.

5. Coma raciones moderadas: reduzca, no elimine alimentos

Si ingiere las raciones adecuadas de cada alimento, es más fácil comer de todos los grupos de alimentos sin necesidad de eliminar ninguno. Por ejemplo, algunas raciones razonables son: 100g de carne, media pieza de fruta, media taza de pasta cruda.

6. Coma regularmente

Saltarse las comidas, sobre todo el desayuno, puede conducir a una sensación de hambre descontrolada, causando a menudo una sobre ingesta. Realizar una media mañana o una merienda puede ayudar a contener el hambre, pero no coma demasiado para no sustituir las comidas principales. No olvide contar estas tomas como parte de su consumo total de calorías.

7. Beba muchos líquidos

¡Los adultos necesitamos beber por lo menos 1,5 litros de líquidos al día! Y necesitamos más cantidad si hace calor o si realizamos mucho deporte. El agua es obviamente una buena fuente de líquidos pero la variedad puede ser tanto agradable como saludable. Otras opciones son los zumos, los refrescos, el té, el café, etc.

8. Muévase

Como hemos visto, la ingesta de demasiadas calorías y no hacer suficiente ejercicio pueden dar lugar a un aumento de peso. La actividad física moderada ayuda a quemar las calorías que nos sobran. También es bueno para el corazón y para el sistema circulatorio, y para la salud en general y el bienestar. Así que haga de la actividad física una rutina diaria. ¡Use la escalera en vez del ascensor (tanto como para subir como para bajar)!. Dé un paseo en su descanso para comer. ¡No hace falta ser un atleta para moverse!

9. ¡Comience ahora! y realice los cambios gradualmente

Realizar los cambios de su estilo de vida gradualmente es mucho más fácil que hacerlos de repente. Durante tres días, anote los alimentos y bebidas que consume entre las comidas y en las comidas. ¿Toma muy pocas raciones de fruta y verdura? Para comenzar, trate de comer solamente una ración más de fruta y verdura al día. ¿Sus alimentos preferidos son ricos en grasa y le hacen ganar peso? No elimine estos alimentos y se sienta mal, en cambio intente escoger comidas bajas en grasas o comer menos cantidad de éstos. ¡Y comience a usar la escalera en el trabajo!

10. Recuerde: todo es cuestión de equilibrio

No se sienta culpable de los alimentos que le gustan, simplemente tómelos con moderación y escoja otros alimentos que le proporcionen el equilibrio y la variedad que necesita para conseguir una buena salud hasta que por fin pueda cambiar por completo su dieta.

Fuente: http://www.eufic.org/article/es/expid/10-consejos-alimentacion-saludable/
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jueves, 5 de noviembre de 2015

Alimentos que ayudan a calmar la ansiedad

Pensar en la comida como el combustible energético del cuerpo es darle prioridad a la calidad antes que a la cantidad. Opciones saludable para saciar el hambre.

Frutas secas y frutos secos. Combinación ideal de grasas saludables, fibra, proteína vegetal e hidratos de carbono. La fibra asegura un aporte gradual de glucosa. Los azúcares de las frutas secas se combinan con las grasas, la fibra y la proteína pLlegar desesperado a la hora de comer no es recomendable. Allí se producen los atracones y el cuerpo tiende a comer en forma compulsiva. Los médicos, en estos casos, recomiendan las colaciones saludables entre las comidas. No sólo para disminuir el hambre, sino para acelerar el metabolismo y no permanecer tantas horas sin ingerir alimentos. Si las colaciones son saludables, mucho mejor. Calmar el apetito es el primer paso para provocar los beneficios que el cuerpo necesita.
Son alimentos que contienen mucha fibra y nutren al organismo. Lo fundamental de esta selección es que son fáciles de transportar. Un claro ejemplo son algunas frutas como la manzana, pera, mandarina, banana son muy prácticas para comer en cualquier lado y a cualquier hora del día. Se pueden llevar en la cartera o mochila, o comprar en cualquier verdulería al paso. Otras frutas, como las frutillas, kiwi, ananá, melón, se pueden lavar, pelar, cortar y llevar en un recipiente hermético.
Los vegetales como apio y zanahoria cortados en bastones son realmente deliciosos y muy fáciles de transportar. Los tomates cherry son una gran opción de snack si se llevan en algún recipiente hermético.Los frutos secos y pasas sirven para acompañar a estas frutas y verduras o como snacks por sí mismos. El pochoclo casero -sin agregados de grasa- endulzado con edulcorante, o salado, es una opción saludable y divertida de preparar snacks.

En caso de no poder llevar nada encima, o no tener ganas de comer vegetales o fruta, el yogurt descremado, ya sea bebible, firme o cremoso, es muy rico y saludable. Es importante recordar que a veces es preferible darle al cuerpo el "antojo" que nos pide, una vez por semana, para que la dieta no se torne tediosa y aburrida, y para no recurrir a estas golosinas bajas en calorías todos los días. No es necesario sentirse excluido en todos los eventos sociales para bajar de peso, no sentir que el mundo se cae a pedazos por no poder comer el asado del domingo. La vida se trata de hacer un balance, y la alimentación está incluida.

Ingerir infusiones calientes antes de las comidas ayudará a a bajar la ansiedad. De ninguna manera éstas suplantan a las comidas. Hacer actividad física media hora por día no sólo ayuda a mantener el estado físico y esculpir el cuerpo, sino que también ayuda a calmar la ansiedad y a mejorar el estado anímico.
NO SON LO MISMO 100 CALORÍAS APORTADAS POR UNA MANZANA QUE LA MISMA CANTIDAD POR UN ALFAJOR LIGHT
Muchas veces, erróneamente, acudimos a los alimentos bajos en calorías que nos dicen en todas las publicidades de todos los medios de comunicación que debemos comer. Estos snacks no generan saciedad, y, por el contrario, nos dan ganas de comer más. Los azúcares refinados y las grasas tienen ese efecto en el ser humano. No aportan fibra alimentaria, ni proteínas, ni nos dan la energía que necesitamos y que el organismo nos está pidiendo mediante "él hambre".

Cuando el organismo se encuentra malnutrido se siente cansado, tiene la piel seca, se le cae el pelo, dolores de cabeza, falta de atención, molestias gastrointestinales, y millones de signos y síntomas ya conocidos. La malnutrición se debe a la ingesta de alimentos de mala calidad, y es tan severa como la desnutrición. Es por eso que es fundamental empezar a fijarse en la CALIDAD de los alimentos y los nutrientes que ofrecen a la hora de leer las etiquetas, para dejar de leer simplemente cuántas calorías aportan.
Fuente: http://www.infobae.com/2015/10/24/1764571-alimentos-que-ayudan-calmar-la-ansiedad
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Algunos mitos sobre la alimentación saludable

salud
Como en todo, la alimentación saludable tiene sus mitos: seguro habéis escuchado que la comida light adelgaza o que las vitaminas engordan, pero, ¿qué hay que cierto en esto? A decir verdad, son creencias sin fundamento que solo se han extendido y se han transformado en mitos. En esta ocasión, os proponemos desentrañar éstos y otros mitos.

Los alimentos light adelgazan

Los alimentos llamados light no adelgazan, se trata solo de productos elaborados con ciertos ingredientes más sanos y menos calóricos para que no aporten tanta energía y, por ende, no propicien la ganancia de peso. Pero es necesario aclarar que de por sí solos no adelgazan.
Las vitaminas engordan
Las vitaminas, en todos sus tipos, son nutrientes esenciales para el organismo y no engordan, ya que no aportan calorías.De todos modos, no está recomendado tomarlas sin prescripción médica ni abusar, ya que puede ser tan perjudicial una carencia de vitaminas como un exceso de ellas.
Evitar siempre las grasas
La grasa es otro nutriente que, en su justa medida, es necesaria también para las funciones orgánicas y la vida. Son una fuente de energía y, dependiendo del tipo, cumplen su rol en el cuerpo.
El colesterol, por caso, participa en la síntesis de muchas hormonas y en la formación de las membranas celulares. Solo debéis recordar que, como en todo, el equilibrio es la clave, y que, a la hora de elegir, las grasas de origen vegetal son las más indicadas.
Los huevos son “malos”
El huevo es un alimento proteico y una buena fuente de aminoácidos esenciales. No obstante, su mala fama se debe a su aporte de colesterol: su yema aporta hasta 225 mg de colesterol, superando en algo así como 75 mg la cantidad diaria recomendada. No obstante, la buena noticia es que no se absorbe en su totalidad.
De todos modos, y aunque no sea un alimento prohibido, las personas con altos niveles de colesterol en sangre será mejor que cuiden su consumo.
Fuente: http://www.nosotras.com/salud/algunos-mitos-sobre-la-alimentacion-saludable-491375
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miércoles, 4 de noviembre de 2015

7 increíbles beneficios de tomar Stevia en vez de azúcar

La Stevia rebaudiana, una planta de la familia del girasol y la achicoria, con una capacidad endulzante equivalente a 300 veces la del azúcar, se ha convertido en uno de los edulcorantes con mayor evolución en su comercialización y ya son muchas las marcas que utilizan como argumento de venta que sus productos están edulcorados a base de Stevia.


Concretamente, de 2010 a 2014, la cifra de evolución de ventas ha crecido un 480%. “Esperamos que la Stevia siga creciendo entre un 10% y un 20% al año por lo menos”, explica William Mitchell, presidente del Consejo Internacional de la Stevia, una patronal del sector con sede en Bruselas.

7 increíbles beneficios de tomar Stevia en vez de azúcarSin embargo, no es oro todo lo que reluce. Hay que tener cuidado a la hora de comprar el producto, puesto que muchos de los que se venden con el nombre de la planta, en realidad contienen porcentajes muy bajos de Stevia, llegando incluso a contener sólo un 1%.

En este sentido, si el producto está elaborado con un porcentaje alto de Stevia, los beneficios de su consumo serán elevados:

- No contiene calorías, por lo que es una buena opción para edulcorar en las dietas de adelgazamiento

- También es una buena opción para los diabéticos, puesto que no afecta a los niveles de azúcar en sangre

- El consumo prolongado de Stevia disminuye la hipertensión

- Reduce el riesgo de síndrome metabólico

- Tiene un poder endulzante de 200 a 300 veces mayor que el del azúcar

- No tiene efectos secundarios como otros edulcorantes artificiales, como el aspartamo

- No contribuye a la aparición de caries

Fuente: http://www.ideal.es/sociedad/201508/18/increibles-beneficios-tomar-stevia-20150817173540.html
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